lunes, agosto 28, 2006

Ilusiones ópticas (1)

«Todo lo que he admitido hasta el presente como más seguro y verdadero, lo he aprendido de los sentidos o por los sentidos; ahora bien, he experimentado a veces que tales sentidos me engañaban, y es prudente no fiarse nunca por entero de quienes nos han engañado una vez.» (René Descartes)

En alguna ocasión conversaba con alguien sobre la manipulación mediática y lo exhorté a que desconfiara un poco más de lo que le muestra la pantalla del televisor (sobre todo en esta época, donde la tecnología de edición de videos y las técnicas para manejo de psicología de masas están muy desarrolladas). Mi interlocutor me respondió que él creía en las imágenes que veía, porque sus ojos “nunca lo engañaban”.

Esa es la postura de mucha gente: les basta con “ver para creer”, como decía santo Tomás. Sin embargo, los ilusionistas (como David Copperfield, por ejemplo) nos han demostrado como nuestra visión puede engañarnos muchas veces. Entonces, si la vista a veces nos engaña ¿por qué hay quienes insisten en creer ciegamente en lo que “ven” sus ojos?

Revisemos muy por encima el proceso de la vista: La retina, ubicada en el interior del ojo, está compuesta por conos y bastones. Estos son células fotorreceptoras que captan las ondas de luz y las transforman (o codifican) en impulsos eléctricos, los cuales pasan a través del nervio óptico hasta la corteza visual del cerebro.

El cerebro, de manera parecida a una súper sofisticada computadora, decodifica los impulsos eléctricos y los interpreta a través de una especie de “ingeniería inversa”, reconstruyendo las distancias, colores, movimientos y formas de los objetos que “vemos”.

«¿Qué es real? ¿Cómo defines lo real? Si estás hablando de lo que puedes sentir, lo que puedes oler, lo que puedes saborear y ver, entonces lo real son simplemente señales eléctricas interpretadas por tu cerebro» (Morfeo en el filme "The Matrix")

En cierta forma, todo lo que vemos es una ilusión óptica, porque la visión no es sino una reconstrucción que la mente hace de la realidad.

Entonces tenemos que nuestro cerebro, que es un mago ilusionista, construye nuestra realidad. Y, a veces, ese mago ilusionista nos juega bromas haciendo que “veamos” ilusiones sobre las ilusiones. A menera de ejemplos les coloco a continuación algunas imágenes fijas (recolectadas de internet) que, si movemos nuestros ojos mientras las miramos, tenemos la sensación de que ellas (las imágenes) tienen movimiento.

Si fijas tu mirada en el punto negro del centro, y acercas y alejas tus ojos, seguro tendrás la sensación de que los círculos externos se mueven (tu visión periférica es la que capta el supuesto movimiento):

En las siguientes imágenes pasa algo parecido. Tan sólo tienes que mover tus ojos mientras las percibes, y tu cerebro generará la sensación de que algo se mueve en ellas:









Pincha sobre la siguiente imagen, para que experimentes esa extraña sensación de movimiento en la imagen fija:

3 Comentarios:

Blogger luis dijo:

A pesar que pongas ejemplos, que lo expliques una y mil vecs, las personas te seguiran diciendo que creen lo que les dice la vista. O de lo que oyen, o huelen.
que le vamos hacer.
Tengo problemas para mandar archivo con los correos, ni idea de la razon, pero si logro hacerlo te voy a mandar la novela de Stalinav lem "congreso de futurologia" de esa novela es que los creadores de matrix tomaron el concepto de la pelicula. y si te gusto la pelicula, la novela te va a encantar, pero antes de leerla mira la fecha de su publicacion.

3:48 p. m.  

Blogger juanba dijo:

Como siempre, Tadeo, muy intersante todo lo que leo aquí.

Y sí, fiarse de las apariencias no siempre es bueno, ya lo dice el dicho "Las apariencias engañan".

Salutes

12:00 a. m.  

Blogger Tadeo Kosma M. dijo:

Amigo Luis: Tienes razón. Por asunto de supervivencia tenemos que creer en los datos que nos suministran nuestros sentidos (que están diseñados para permitirnos interactuar con nuestra realidad). Estoy obligado a creer en la "solidez" de una pared, no sea que me estrelle contra ella tratando de atravesarla (tal como pasa en cualquier videojuego donde hay muros y demás cosas "sólidas"). Pero simpre es interesante ir más allá de lo que parece evidente... Y cada día que pasa me sorprendo más de lo complejo y sofisticado que es nuestro cerebro.

Me interesa ese libro que me mencionas. Si me lo puedes hacer llegar sería excelente. Gracias, hermano.

Amigo Juanba: Es verdad lo que dices, "las apariencias engañan". Por eso tenemos que tratar de rasgar el velo de lo evidente, para experimentar la gran "Realidad". Seguimos en comunicación.

8:11 a. m.  

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